Señales de alerta que no se deben ignorar
El infarto al miocardio y el accidente cerebrovascular (ACV) son dos de las principales causas de muerte en el mundo. Aunque muchas veces se asocian a personas mayores, pueden ocurrir a distintas edades y, en algunos casos, presentar síntomas poco evidentes, especialmente en mujeres.
Reconocer las señales de alerta y actuar rápidamente puede hacer una gran diferencia. En Espacio Eme creemos que la información y la prevención también forman parte del cuidado de la salud.
¿Qué es un infarto al miocardio?
El infarto al miocardio ocurre cuando el flujo de sangre hacia una parte del corazón se bloquea, impidiendo que el músculo cardíaco reciba oxígeno de manera adecuada.
Esto puede provocar daño en el corazón y transformarse en una emergencia médica que requiere atención inmediata.
Los síntomas pueden incluir dolor o presión en el pecho, dificultad para respirar, sudoración excesiva, náuseas, dolor en brazo, espalda o mandíbula, además de una sensación de cansancio intenso.
¿Qué es un accidente cerebrovascular (ACV)?
El accidente cerebrovascular ocurre cuando el flujo sanguíneo hacia una parte del cerebro se interrumpe o disminuye.
Cuando esto sucede, las células cerebrales comienzan a dañarse rápidamente, por lo que actuar a tiempo es fundamental.
Algunas señales de alerta pueden ser:
• Dificultad para hablar
• Pérdida de fuerza en un lado del cuerpo
• Desviación del rostro
• Confusión repentina
• Problemas de visión
• Dificultad para caminar
Ante cualquiera de estos síntomas, se debe buscar atención médica inmediata.
Síntomas de infarto y ACV en mujeres
En mujeres, tanto el infarto al miocardio como el ACV pueden presentar síntomas distintos a los más conocidos.
En algunos casos aparecen señales menos evidentes como cansancio extremo, dificultad para respirar, molestias en espalda o cuello, náuseas, mareos o sensación de ansiedad repentina.
Esto puede hacer que muchas veces los síntomas se confundan o se minimicen, retrasando la consulta médica.
Por eso, escuchar el cuerpo y realizar controles preventivos sigue siendo fundamental.
Factores de riesgo cardiovascular
Existen distintos factores que aumentan el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, como la hipertensión arterial, el tabaquismo, el colesterol elevado, la diabetes, el estrés constante, el sedentarismo y los antecedentes familiares.
Mantener hábitos saludables y controles médicos periódicos puede ayudar a disminuir significativamente estos riesgos.
La importancia de actuar a tiempo
En problemas cardiovasculares, cada minuto importa. Reconocer los síntomas y consultar rápidamente puede reducir complicaciones y mejorar el pronóstico.